
Anoche tuve una pesadilla digna de película de miedo. Resulta que estábamos todos juntos otra vez (esto ya de por sí da bastante miedo) en una especie de mansión celebrando algún tipo de barbacoa nocturna. La mansión era tipo casa de Usher.
En un momento dado, empiezan a aparecer pequeños fantasmillas que no medirían ni medio metro. Estando en el primer piso, alguien se asoma por un balcón y ve el primero. Se queda mirándole un momento, aterrado, y al instante muere. El pánico empieza a cundir y todo el mundo comienza a correr por la mansión de un lado a otro sin saber qué hacer, y los pequeños fantasmillas de un lado a otro asustando a todo el mundo y matando a todos con su mirada poco a poco. Un grupo ha conseguido atravesar un pequeño frente de fantasmillas y huye por un gran pasillo que les conduciría al segundo piso y a una muerte segura.
Me quedo sola en ese piso, casi sola, y entre los gritos de los fantasmillas y de los cadáveres esparcidos por el suelo, de repente veo a Nerea casi arrinconada, también sin saber qué hacer. Había descifrado hace poco que no había que mirarles a la cara para no morir. Es entonces cuando empiezo a gritarle a Nerea: "¡NEREA! ¡NEREA! ¡NEREA! ¡MÍRAME! ¡NO DEJES DE MIRARME! ¡MÍRAME!" Y así, mirándonos la una a la otra, se acabo el sueño. Menos mal que ya me estaba despertando en ese momento, porque hubiera sido muy gore despertarme gritando: ¡NEREA!